The essence of adventure on the air: every smelt, every sight, every step...
viernes, 29 de julio de 2011
¿Pero no es Claudia?
sábado, 23 de julio de 2011
Muchos volcanes y pocas flores
domingo, 17 de julio de 2011
Mauricio, el asesino en serie
Pero el camino desde el Playón, pasando por Tecoluca donde Clara y Adriana se quedarán a partir de la semana que viene, fue de los momentos más divertidos del día. Creo que llevábamos días sin reír tanto.
Nuestro protagonista del día: Mauricio. Mauricio Orellana es nuestro jefe en Cordes y nuestro conductor personal en la ruta San Salvador – el Playón. Hasta el momento nos parecía un tipo peculiar. Siempre está de acuerdo con nosotras y parece no enterarse demasiado de lo que pasa a su alrededor. Pero la conversación de dos horas encima de la pick-up hasta San Salvador fue muy graciosa.
Una confesión por parte de Mauricio al explicarle que habíamos chafado un sapo de camino a casa: “Soy un asesino en serie” desencadenó una conversación de lo más surrealista. Después de decirnos haber matado un caballo, dos vacas y siete u ocho perros acabó confesando el crimen de dos búhos y un cerdo, también. Detalles de algunos de sus crímenes incluidos. Cuando mató al caballo, se le rompió el cristal, y el caballo se quedó encima del capó, medio dentro del coche. En el caso de las vacas, la pick-up se había quedado encima de las vacas. Marcha atrás y darse a la fuga para que el propietario no se enterase. La mejor historia, el cerdo. Volviendo de una reunión en otro pueblo, con un compañero de Cordes, mataron un cerdo. Lo pusieron en la parte trasera de la pick-up, y al llegar al playón se lo comieron. Surrealista, todo ello repitiendo constantemente: “Tengo un récord de matar animales. Soy un asesino en serie de animales”.
Además, de camino a San Salvador, por la carretera, te encuentras varios carteles con anuncios de Dios. Al preguntarle quien pagaba por esos carteles su respuesta nos dejó estupefactas: “Pues imagino que será Dios, ¿no?”. La gran historia del restaurante de su amigo, cuya especialidad son los perros y la gran respuesta a la frase “pues sino coges el bus” (coger en estas tierras tiene connotación sexual), que fue “si hayas por donde, ándale”.
Quedan muchos viajes al Bajo Lempa y Mauricio para rato, así que no os defraudaremos con sus historias.
Un beso desde Papiol civilizado.
viernes, 15 de julio de 2011
Octavio "Octavancio" y otros personajes
Nuestros estudios sobre cabras/chivos se han visto ampliados a la discusión de sapo/rana y al sonido de copulación de la iguana. Os mantendremos informados de nuestros descubrimientos propios de estudiantes de ambientales.
Carlos, el gerente del Roble, y a partir de la semana que viene nuestro casero (o eso creo). Es la persona más trabajadora del Salvador entero. Llega a la oficina a las 7h30 y hasta las 18h no sale. Puntual como pocos, se caracteriza por su humor particular. Y es que ya nos ha dejado algunas perlas, que nos tomamos a broma, hasta que serias le preguntamos “¿Pero de verdad?” y recibimos su respuesta “Sí, sí, de verdad”. Encontrar cocodrilos y mapaches en nuestras cabañas o empujar el autobús si se queda atascado en el barro. Pero los dos momentos estrella han tenido a Moti y a los perros como protagonistas. “Me he dado cuenta que no hay perros flacos, aquí”, respuesta de Carlos: “Claro, porque si no se los comen”. “Mi perro es el típico que se queda parado en medio de la carretera”, respuesta de Carlos: “Pues yo lo sacaba de en medio (atropellado)”. Siempre entre risas, ¡pero nuestra cara de “what?” es épica!
Por otro lado tenemos a José, apodado cariñosamente por nosotras como “Pepito Grillo”. Cuando Adriana le preguntó cúal era exactamente su trabajo él muy serio nos contestó: “Abrir y cerrar la puerta de El Roble”. Este hombrecito de 32 años, que admite aparentar 15, es el que supuestamente garantiza la seguridad de la microfinanciera. Cumplidor meticulosos de su trabajo, abre la puerta y saluda a cada individuo que decide cruzar la puerta con una gran sonrisa en la cara. Dos grandes momentos hemos vivido junto a él. Después de comentarnos que se iba a casa con su familia, Clara y Adriana le preguntaron si su familia significaba padres o hijos. Nunca hemos visto a un hombre más orgulloso al contestar: “Con mi mujer y mis hijos, que yo ya tengo familia” (acompañado del signo de victoria en su mano derecha). Pero la cara de susto que le dejamos cuando decidimos ir a la gasolinera a 300 metros de la cooperativa y al decirnos que no podía venir con nosotras porque tenía que quedarse vigilando la puerta nuestra respuesta fue “pues si no volvemos en 3 horas, le dices a Carlos que nos busque un poquito, por si nos han secuestrado” fue digna del APM?
Finalmente nuestra estrella de esta semana: Octavio “Octavancio” conocido en el mundo entero por su teoría de la capitalización. Octavio, el Nuñez del Salvador, complementado con mujer y dos hijos, es el dueño, gerente y chef del Hostal Bajo Lempa. Aunque sea nicaragüense, esto no lo exime de su locura. Conocido por la comunidad por su mala leche, dice ser querido por todos, y es que en el fondo creo que hasta nosotras le hemos cogido cariño.
Empecemos por la denominada “Teoría de la Capitalización”. Dicha teoría sostiene que para garantizar el buen servicio a sus clientes debe cobrar por adelantado dos meses de estancia a precio de oro. Pretendiendo cobrarnos 300$ al mes a cada una, cuando el precio a los cooperantes de Madrid con el mismo régimen era la mitad, Octavio pretendía convencernos de que nuestros platos (idénticos a los demás) costaban el doble. Podemos tener cara de ingenuas, pero tontas aún no somos. Y teniendo en cuenta que una cabaña al otro lado del río costaba 1 dólar al día y que comer en el Playón nos costaba 2$ por persona, con dos meses de estar en el Hostal Lempa Mar (recordemos: cabaña con mosquitera rota, que se moja si llueve, ducha de agua fría y sin cobertura con ninguna compañía), el año que viene Octavio hacía una remodelación que dejaba el hostal como un resort cinco estrellas.
Pero, ¿qué podemos esperar de un hombre que le habla de usted a su perro pero no cura al perro del vecino, o que hace la misma cara de Nuñez del Crakovia cuando le pedimos postres al acabar de cenar?
Peculiaridades de un país que nos sorprende cada día. De una zona a la cual nos vamos adaptando, y que cada día cogemos más cariño. Y es que todas ya hemos cambiado en el Facebook nuestra “current city” como el Playón/Tecoluca, El Salvador.
Ahora vamos hacia San Salvador a pasar el fin de semana. Ondina nos espera para que le contemos todo lo vivido y mimarnos como necesitamos. Nosotras esperamos un fin de semana con Harry Potter, fiesta y playa, ya que si sigue haciendo este buen tiempo será seguro un gran fin de semana.
Un beso desde Papiol remoto, pero hoy soleado!